LAS GALLINAS DE LOS HUEVOS DE ORO

Erase una vez, una bonita granja llamada España. Era una granja especial, criaba y cuidaba gallinas que producían huevos de oro. Eran gallinas muy apreciadas por los propietarios de la granja, y hasta tenían nombre propio, una se llamaba Telefónica, otra Repsol, otra Sanidad, otra Argentaria…
En fin, que eran gallinas felices. Sus amos las cuidaban mas o menos con mimo, y ellas cada día ofrecían un huevo de oro a cambio. Y,…¿Que pasó?
Bueno, ya he dicho que eran gallinas muy apreciadas. Todo el mundo las deseaba. Un huevo de oro diario.. no es moco de pavo.
Entre los que más interes tenian por las gallinas estaban unos “amiguetes” de los dueños, se llamaban mercados, multinacionales y grandes empresas. Enseguida se dieron cuenta de las posibilidades de una granja como esta. Convencieron poco a poco y con artimañas varias a los dueños, de que la granja no era rentable, que el ritmo de producción no era suficiente, decían !!que los huevos eran cada dia mas pequeños!!, incluso les convencieron de que las gallinas comían mas de lo que producían.
Y el gobernador de la granja, papeles y estadística en mano, comenzó a “vender” gallinas (otros dicen privatizar).
Pocos huevos le quedan ya al gobierno de la granja. Engaño
a los dueños y vendió las gallinas. La recolección la hacen ahora unas sonrientes empresas que han enjaulado a las gallinas y si no aumentan su producción le llaman perdidas.
Quedan en la actualidad, no sé, cuatro o cinco gallinas, toda ellas ya en subasta. Creo que van a vender a Loterías y a Grandes Aereopuertos, Sanidad y Pensiones están en trámites…
Y, colorín colorado, este cuento se ha ..
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muy buena comparacion
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