EL HARTAZGO DEL FRENTE JUDAICO POPULAR

El pasado es como la sombra, siempre va con uno, salvo que se le aplique la luz, (o la oscuridad), adecuada.

Vamos a empezar con un clásico de la sabiduría popular: Si fuiste martillo y no tuviste clemencia, ahora que eres yunque, ten paciencia.

1felipe y guerraSe oye por ahí que el abuso de la hipocresía suele terminar desbordando los pozos más anchos y hondos de la paciencia. Y que un día, al hipócrita, se le acaba la suerte del engaño y, entonces, una marea amorfa le zarandea. Ocurrió, dicen, en una “mani” contra desahucios, donde algunos fueron a hacerse la foto para colgarla, exclusivamente, en twitter y quedar de molones.

Acepto que zarandear a una “star system de la política” no es la mejor manera de que ésta llegue a casa con el traje sin arrugas y que soltar palabras malsonantes cerca de sus delicados oídos no es, ni mucho menos, tan placentero como escuchar a Plácido Domingo largándote el Nessun dorma. Pero no me negaréis que tiene más importancia lo que refleja la cuarta ley del equilibrio. Esa que dice que no es lo mismo zarandear o abuchear a una persona que obligarla (por acción u omisión de ayuda) a suicidarse ante su desahucio inminente. No requiere mucha más argumentación lo sucedido a la” New Star system”. Ciertamente solo los estúpidos necesitan muchas explicaciones, las personas inteligentes se arreglan con poco, lo demás lo sacan de la memoria.

Y la memoria nos dice que por decisión propia, los zarandeados, abandonaron el socialismo. Si a alguien quieren culpar de ello es a ellos mismos y a sus contradicciones. Nosotros, sencillamente, aplicamos el socorrido: si me engañas una vez, la culpa es tuya, si lo haces dos, la culpa es mía.

Suresnes les llenó los bolsillos de marcos alemanes y se los vació de ideología. Desde entonces han hipotecado nuestro futuro para pagar sus deudas del pasado. No, no son de izquierdas, y no, no actúan como la izquierda. Así que, si no tiene el color de la leche, si no sabe a leche y no huele a leche, lo mismo es que no es leche.

Hay momentos, como estos que nos están tocando vivir, en los que no deberíamos desatar 1otanuna lucha, y su consiguiente desgaste, por el significado de las palabras. Son los hechos, y solo estos, los incuestionables,  lo demás, como decía el sabio, solo es palabrería. La verdad no se impone más que con la fuerza de la propia verdad. Sin embargo, una y otra vez, debemos malgastar fuerzas y debates en explicar que el traidor, por muy simpático que sea, es un traidor. Y no debemos cejar en el empeño de recordarlo, no en vano, y sin detrimento de otros males, el mayor enemigo de la izquierda es el conformismo

Los trabajadores, (aquellos que no vivimos de las rentas), tenemos un problema, un serio problema con el PSOE. Ese problema es la capacidad de hipnotización que tiene sobre personas que son de izquierdas o que no son de derechas. Personas, que son o se consideran de izquierdas, y que verdaderamente les creen y les votan. Da igual la traición que cometan, siempre flota en el aire la disculpa amable, la compresión implícita, la cerrada explícita de ojos, boca y nariz. Y esta conducta permisiva del Pueblo, hacia el engaño y el engañador, amplifica exponencialmente el problema.

La lista de mentiras y traiciones que el PSOE ha cometido, en estos treinta y pico años de no dictadura, es tan larga y florida como el vademécum farmacológico. Ni siquiera es discutible lo apuntado ahí atrás, como tampoco lo es que, aún así, tienen la inmensa suerte de contar cíclicamente con el agua y la sal de los votos.

Se les perdona todo. Todo se les minimiza. Da igual que nos hayan metido en un ejército imperialista y asesino, llamado OTAN, que actúa a las órdenes del Fondo Monetario Internacional (FMI). No importa si han ayudado a asentar una Corte Regia, inmovilista, soez y podrida por la corrupción. Lo mismo da si han reafirmado los lazos que nos unen con una organización religiosa ultraconservadora, acusada de secuestros de niños y pederastia. Tampoco les tenemos en cuenta el “pequeño” desliz de haber abierto las puertas para la privatización de la sanidad. Todo lo han camuflado bajo la premisa de la inevitabilidad, que es la disculpa preferida del cobarde.

Miramos para otro lado para evadir nuestra parte de culpa, (y aquí está el clic de la cuestión: nosotros tenemos la culpa por creerles y votarles), y olvidamos que prácticamente todos nuestros males actuales derivan  de la inmensa traición que fue meternos de cabeza en el Tratado de Maastricht. Ya sabéis, el Tratado que salva a los bancos y mata a las personas. El mismo Tratado que les inspiró a cogerse de la mano del PP, ¡¡¡ah, grandeza de los Pactos de Estado!!!, y reformar la constitución garantizando, y perpetuando  “constitucionalmente”,  que la pasta, nuestra pasta, primero vaya a los banqueros y luego, si sobra, que ya hacen ellos para que no sobre,  ya mejorarán la sanidad o la educación pública que eso, al lado de un puesto en el consejo de administración de Gas Natural, es pecata minuta.

1Vida Brian 2

 

Repito, son tantas y tan floridas sus traiciones, que uno donde realmente se extravía no es en tragar el desparpajo que tienen para decir una cosa y hacer la contraria, en realidad uno entiende que ese es el papel que el FMI les ha encomendado. Lo doloroso, lo que nos impide verdaderamente avanzar, es que si se te ocurre mencionar estos “pelillos a la mar”, gente, gente leída, te llaman sectario, purista,  izquierdista exquisito, o te acusan directamente ¡¡¡Ole, ole y ole!!!, de favorecer al PP.

Así que, rememorando la imprescindible escena de La vida de Brian, nos atrevemos a decir: ¿Frente Popular de Judea? ¡¡Vete a la mierda!! Tú eres del Efe Eme I.

Zana

 

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